PUEDE QUE YA NO RECORDEMOS AQUELLA LECCIÓN QUE EXPLICASTE...
LO QUE NUNCA OLVIDAREMOS ES EL CORAZÓN QUE PUSISTE EN CADA UNO DE NOSOTROS
Huella
Establecer el origen
etimológico del término huella nos lleva a trasladarnos hasta el latín. Así
allí descubrimos que aquel procede del verbo hollar que puede traducirse como
“pisar dejando una marca en el suelo”.
De la misma manera no podemos obviar que huella también se
utiliza con un sentido similar pero mucho más sentimental y profundo. Así, nos
encontramos que huella es una impresión muy contundente que alguien o algo ha
dejado en otra persona. Un claro ejemplo de esta acepción puede ser el
siguiente:
“Pilar Gil dejó una profunda huella en el corazón de sus
alumnos de Marchena”.
Todos mis compañeros y yo, damos fe de ello. Porque un
profesor brillante no es aquel que se limita a dar su clase a la perfección. La
brillantez emana de la persona y la lleva a límites que traspasa los libros de
textos.
Tuvimos la gran suerte de que apareciera en nuestras vidas
aquella profesora, de nombre Pilar, cercana, amiga, te escuchaba, orientaba te
guiaba y a veces te preguntaba: “¿Tu qué opinas?” Esa pregunta después de pasar
por un 1º de bachiller donde el denominador común era: Porque lo digo yo.
Pasando de la imposición al dialogo y al respeto, en comunión.
¡Cuántos recuerdos y anécdotas de aquella maravillosa
relación!
Me llevaría mucho tiempo escribir tantos recuerdos, pero,
¿Sabes?... No te fuiste del todo, nos dejaste un poquito de Ti en nuestra
manera de ser y en nuestro corazón.
Tu alumna Mercedes Moreno Duarte



