En aquel instituto se forjó una amistad y una complicidad inolvidable.
Nuestras vidas se fueron separando, pero nuestro lazo de unión no se rompió.
Nuestras vidas se fueron separando, pero nuestro lazo de unión no se rompió.
Y junto a nosotros estabais vosotros, nuestros profesores.
En una alegría poder disfrutar hoy de tu jubilación, Pilar. Y a la vez poder compartir este día con aquellos niños que fuimos.
En el año 2000 ya nos juntamos para recordar tantas vivencias de juventud y gracias a ti hoy volvemos a encontrarnos.
Antonio López Herrera



