HOMENAJE
Srta. Pilar Gil Foronda
Muy buenas a todos los presentes, y recuerdos a los ausentes.
Hoy nos encontramos en Marchena, municipio en el que la homenajeada, la Señorita Pilar impartió muy joven, sus conocimientos y valores a estudiantes marcheneros de la época en El Instituto Isidro Arcenegui.
La principal culpable, de que estemos en el día de hoy aquí, para rendir pleitesía a la Señorita Pilar así como gozar, disfrutar y recordar en esta tarde, no es otra que su querida hija Blanca, que la adora, impulsora de este homenaje y causante del "fregao" que ha habido que liar para que esto salga a la altura de Pilar, por lo que hay que agradecerle el detalle para con su madre y alumnos, un binomio completo, asì que te damos las gracias por la iniciativa que no ha podido ser más bien avenida.
También y antes de comenzar el discurso de bienvenida, pido un cariñoso aplauso para mis compañeros de trabajo, en la organización de este magno evento, Mercedes Moreno, María del Carmen Martín y Enrique Reina, por el trabajo (no poco), entrega y sobre todo cariño, y como se han volcado desde el primer momento que pusimos en marcha " El Tren del Homenaje a la Señorita Pilar Gil " , cuya salida la dio su hija Blanca desde Málaga, y ha parado en muchas estaciones para que, este su sueño, en la última estación de su trayecto, se hiciera realidad en el día de hoy, por y para Pilar, profesora que fue y será de todos nosotros.
En primer lugar, voy a dar una mala noticia, la Pequeña pero Gran Mujer y Compañera Ani Andrade (Puebla de Cazalla), se nos fue no ha mucho tiempo atrás, la vida no las robó sin más, gran persona, llena de alegría, energía, gracia, entrega.../. Mujer y Señora donde las haya, sin duda te echamos de menos, y en el lugar que estés, que no logro atisbar, ocuparás un sitio privilegiado, el que mereces por tu generosidad a los demás, un beso de todos.
El tiempo se nos escapa, pero si nos retrotraemos al pasado, nos vendrán a nuestra mente escenas dignas y maravillosas de contar o recordar de nuestra añorada juventud en el Instituto Isidro Arcenegui.
Juventud que se caracterizó por ser Sincera, Solidaria, Respetuosa, Humilde, Colaboradora, Entregada a las Causas, seguiría escribiendo calificativos, pero necesitaría muchas páginas y tiempo para llenarlas.
Tuvimos la gran suerte, de vivir años intensos de nuestra existencia, tanto en lo académico (gran promoción) como en las relaciones personales. Supimos enfrentarnos a los problemas del día a día, la alegría era presa de nosotros, nos entregábamos plenamente a los compañeros, de manera generosa sin esperar nada a cambio, se hacía todo lo que se tuviera al alcance por y para el compañero, que cosa más bonita y valiosa, verdad.
También quiero resaltar nuestra manera de comportarnos, " El saber estar con nuestros Profesores ", confrontando con ellos, a veces, en temas incluso delicados para el momento que nos tocó vivir, con una relación que me atrevería a tildar de " Intima" de " Amigos ", pero sabiendo quien era quien y que lugar correspondía a cada uno (como en estos tiempos), esto lo resumiría con un solo vocablo " RESPETO ".
Sería una obviedad, no reconocer y agradecer a nuestros profesores, la gran contribución para con nosotros, al formarnos en primer orden como personas, preparándonos y aconsejando para convivir en la sociedad de aquellos imborrables años de nuestras vidas, el hacernos ver que, en el camino de nuestra existencia, nos encontraríamos con muchas piedras y que tendríamos que sortearlas de la mejor manera posible. Concretando, nos enseñaron a movernos y adaptarnos (que no sumisión) a la sociedad, nada más y nada menos.
Rememorar esos años que convivimos, nos dan felicidad, nos enorgullecen y da paz interior, creo, difícil de igualar. Y lo digo, sin acritud, pues lo que estamos viviendo en la actualidad, (de unos años para acá) difiere un mucho de lo que experimentamos y aprendimos en aquellos tiempos, con una sociedad más justa y solidaria, con menos medios, pero la base que adquirimos nos ha servido, y no poco, para encarar a la hipocresía, mediocridad, falsedad... que late de manera viva y está inmersa en la sociedad actual, y que, si nada ni nadie lo remedia, estará asentada bastante tiempo, pero esperemos, por nuestros hijos y esta generación, no se perpetúe, pues les irían muy mal, cosa que ni quiero ni se desea.
Bueno, Queridos Profesores y Compañeros, este rollo de presentación, que me ha tocado a mí, espero no haberos aburrido, no ha sido mi intención, pero toca a su fin, sería de mi parte una insensatez, robarles a todos cuantos se encuentran en este lugar, este tiempo de vuestras vidas tan valioso, que se convertirá en pasado rápidamente, al que hay que extraerle el máximo jugo para que se aferre a nuestro interior y seamos dueño de él, hasta el fin de nuestro paso por este mundo.
Marchena 18 de junio de 2.016
Manuel Marìa Lòpez Maqueda